El Gobierno vasco premia al programa ‘Jóvenes y Lonjas’ de Portugalete

La alcaldesa, Marijose Blanco, y la concejala Saray Muñoz recogen la distinción
El Ayuntamiento ha recibido la distinción ‘Elkar Eginez 2024-2026’ gracias a esta iniciativa que durante más de dos décadas incide en la reducción de riesgos para los jóvenes y la salud comunitaria

El Gobierno Vasco ha premiado con el ‘Elkar Eginez 2024-2026’ al programa ‘Jóvenes y lonjas, lugares comunes’ del Ayuntamiento de Portugalete, un reconocimiento fundamentado en “su buena práctica en la reducción de riesgos y la promoción de la salud comunitaria desde un enfoque preventivo, comunitario y educativo con jóvenes, padres y madres, vecinos y vecinas y con las personas propietarias de las lonjas”.

Este proyecto arrancó con un email dirigido al entonces alcalde de Portugalete en octubre de 2004 por un grupo de jóvenes al que se le había clausurado su lonja.

La contundencia de aquel mensaje supuso que desde alcaldía se encargase al área municipal de Drogodependencias un encuentro con estos jóvenes para ver si aquella demanda no era la punta del iceberg de un fenómeno que se avecinaba y que no se estaba enfocando debidamente. Se desconocía el volumen de lonjas abiertas en Portugalete y lo peor, no se sabía qué ocurría tras una persiana bajada. Los ruidos o silencios que llegaban al exterior, la imaginación de la ciudadanía y unos cuantos prejuicios hacia la juventud, abrían la caja de los vientos, los miedos y las pesadillas por lo que allí dentro podría estar ocurriendo.

Tras los primeros encuentros con este grupo, se vio una oportunidad de trabajo con jóvenes que guiaría este proyecto bajo el nombre ‘Jóvenes y lonjas. Lugares comunes’. Y desde el primer momento se le dotó de recursos técnicos y económicos suficientes para hacerlo realidad. Una profesional con formación en drogodependencias, psicología y mediación comunitaria contratada a tal efecto y apoyada en el equipo técnico de Drogodependencias y la colaboración de la Policía Municipal, analizaba, escuchaba grupo a grupo, lonja a lonja, inquietudes, necesidades, preocupaciones y conocimientos disponibles.

Y se negociaba con cada lonja en función de la disposición y ubicación de ésta, en función de la edad y la actitud de la cuadrilla que la utilizaba y se pactaban normas de uso que minimizasen al máximo las molestias o las prácticas de riesgo. Así, el Ayuntamiento ejerce la labor de acompañamiento y mediación, mientras ve cómo muchos de estos jóvenes crecen en edad y en responsabilidad personal a través de la gestión de un espacio compartido.

Este proyecto, que a diario recibe la llamada o la visita de la técnica responsable del proyecto, periódicamente también recibe la visita de la  alcaldesa. Un espacio de encuentro y conversación serena entre jóvenes y responsables políticos, sobre sus inquietudes y preocupaciones, necesidades y propuestas de mejora. 

Pionero

Este proyecto fue el primero en el País Vasco y desde el minuto uno, se quiso compartir con otros municipios. Muchos jóvenes de Portugalete a lo largo de estos 21 años han encontrado en su paso por la lonja píldoras de crecimiento personal y madurativo. El Ayuntamiento también ha encontrado en este proyecto otra forma de ver, entender y trabajar con jóvenes. 

Este reconocimiento avala el esfuerzo realizado y se suma a otro que la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) otorgó en 2017 por similares motivos y como una buena práctica local.