Jarritxu cobra vida y saludará a los portugalujos durante todas las fiestas
La mascota, nacida fruto de un diseño presentado por Iván Miñambres, estará presente en diferentes actos
Este año, las Fiestas de San Roque contarán con un nuevo miembro que se incorpora para disfrutar y hacer disfrutar a todos: Jarritxu. Y es que la jarrilla, símbolo de las fiestas a la que se suele ver en el ayuntamiento hasta que es quemada en la ría, ha cobrado vida y ha venido para quedarse.
Su creador ha sido el portugalujo Iván Miñambres, a quien se trasladó la idea de querer dar vida a esta querida jarrilla y que se convirtiera en una más de las fiestas, una mascota, un personaje con el que los niños y no tan niños pudieran hacerse fotos y a la que puedan saludar.
El productor cinematográfico cogió la idea a la primera y presentó un boceto que encantó al Ayuntamiento y, de ese diseño, ha nacido Jarritxu.
La mascota estará presente en algunas de las actividades más tradicionales y familiares, como el txupinazo (14 de agosto, en la Plaza del Solar); el teatro infantil (15 de agosto en la Plaza San Roke), los gigantes y cabezudos (con salida en la Plaza San Roke), la bajada popular (16 de agosto, con salida en Ferdinand Arnodin), el parque infantil (17 de agosto en Calos VII), la bajada infantil (17 de agosto en la Plaza San Roke) y la despedida de fiestas (17 de agosto, en la Plaza del Solar).
Historia
Jarritxu no es otra cosa que una jarrilla, símbolo de Portugalete y de donde viene la denominación jarrillero. La historia popular cuenta que esta forma de denominación procede de la antigua costumbre de consumir el txakoli en jarras de barro en las tabernas de Portugalete, que eran el punto de encuentro y reunión de los vecinos del municipio. Otra explicación viene de la tradición marinera y de sus oficios ligados a la mar, ya que muchas personas del municipio se dedicaban a recibir y remolcar los barcos que entraban en El Abra para ayudarles así a salvar la barra de arena y asegurarlos después en Portugalete hasta la siguiente marea. Como el verbo ‘jarri’ en euskera se traduce principalmente como ‘afianzar’, ‘fijar’ o ‘asegurar’, a las personas de Portugalete que desempeñaban ese trabajo se las denominaba ‘jarrilleros’.
Sea de una forma u otra, las denominaciones ‘jarrillero’ y ‘jarrillera’ siguen vivas para definir la identidad local. “Me encanta ser quien os represente. Hasta ahora todas las personas que me conocéis me habéis visto en el ayuntamiento observando cómo nuestra diversión es la mejor del mundo entero. Ahora, gracias al trabajo de las personas que me han creado, tengo vida propia. Me hace mucha ilusión acompañaros durante estos días de celebración en muchos eventos y actividades que tendrán lugar durante las fiestas, compartiendo el espíritu festivo que nos caracteriza”, ha querido compartir la nueva mascota.
