Concurso de acreedores de persona física

Concurso de acreedores de persona física

El Concurso de acreedores es una herramienta prevista en la Ley de Segunda Oportunidad y en la nueva Ley Concursal para poder llegar a cancelar deudas de particulares y autónomos.

La tramitación consta de un proceso notarial previo desarrollado como acuerdo extrajudicial de pagos y un trámite posterior en sede judicial si el previo ha sido infructuoso, que suele ser lo habitual, mediante el cual las familias y/o emprendedores pueden reestructurar su deuda y cancelarla en prácticamente todos los casos.

El paso primero es intentar un acuerdo extrajudicial de pagos con los acreedores en gestión que se inicia ante un notario, mediante convocatoria y propuesta de un plan de pagos (con una quita y espera de las deudas si fuera preciso), es decir, se concibe como una especie de concurso de acreedores previo pero “amistoso”.  Esta tramitación se debe solicitar acudiendo a un notario que nombrará a un mediador concursal que es el que lleva todo el proceso.  

Si los acreedores aceptan el acuerdo extrajudicial, ya tendríamos salida a los problemas económicos.  Si por el contrario, los acreedores no aceptan el plan de pagos, el siguiente paso será acudir al juzgado para solicitar el concurso de acreedores propiamente dicho.

Lo más habitual es que no se solvente el acuerdo extrajudicial de pagos en la primera fase ya que habitualmente acreedores bancarios y/o institucionales (Hacienda, Seguridad Social, etc.), no suelen suscribir de antemano quitas de deuda en la primera fase.

Entrados ya en la segunda fase, la judicial, la Ley de Segunda Oportunidad y Ley Concursal, nos obliga a presentar en el juzgado la solicitud de Concurso de Acreedores, detallando el patrimonio y/o salarios, rendimientos, gastos, etc. Es importante advertir que cuando se declara el concurso se paralizan los embargos y las ejecuciones de deudas por facturas, impagos, etc. que se tenían en vigor.

Se nombrará a un administrador concursal, que habitualmente coincide con la persona designada como Mediador Concursal, el cual pasará a ser pieza fundamental en el procedimiento. El proceso suele ser largo y en el caso de no haber llegado a un acuerdo de pagos se puede lograr la exoneración total de la deuda, o lo que es lo mismo la cancelación de la misma.

Las posibilidades de éxito en los deudores aumentan si previamente se ha cumplido con todos los requisitos y documentación necesaria para la resolución del procedimiento.  Recomendamos por ello, consultar con su abogado la tramitación de este expediente.

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