Portugalete, convertida en inspiración para una jornada de arte al aire libre

Los premiados del certamen reciben su reconocimiento

La XXXVIII edición del ‘Certamen de Pintura al Aire Libre’ contó con la participación de 28 artistas llegados desde diferentes puntos y repartió más de 3.000 euros entre los diferentes ganadores

La creación artística volvió a tomar la localidad con motivo del ‘XXXVIII Certamen de Pintura al Aire Libre Noble Villa de Portugalete’, una cita que cada año invita a plasmar diferentes rincones del municipio. En esta edición se sellaron 28 obras a concurso, con participación de artistas llegados desde distintos puntos, entre ellos, Cantabria o San Lorenzo del Escorial.

Como es habitual, las obras debían reflejar algún rincón de la Villa de Portugalete, aunque dentro de ese marco el tema era libre, al igual que la técnica y el formato, así como el material utilizado como base pictórica, con la única condición de que el soporte sobre el que se presentara la obra fuera rígido.

La convocatoria contó con una dotación total superior a los 3.000 euros en premios, repartidos entre las principales categorías: un primer premio de 1.200 euros, un segundo premio de 710 euros, un tercer premio de 400 euros, además de diferentes galardones locales y juveniles, así como material artístico.

El jurado calificador de esta XXXVIII edición estuvo compuesto por Dora Salazar Romo, Lucía Cabezón López y Francisco Javier de Miguel Ortego, actuando Jagoba Bastida Larrabeiti como secretario del jurado.

Tras valorar las obras presentadas y de acuerdo con las bases de la convocatoria, el jurado acordó por unanimidad los premios. El accésit menor de 14 años fue otorgado a Izar Alberdi Trejo. El jurado destacó su obra “por su juego de colores, su simplicidad y calidad, y por servirse del color para dar profundidad a la composición”.

El accésit a autora local recayó en Aida Gutiérrez García, por una composición “en primer plano poco habitual en los certámenes”, así como por su habilidad “para dibujar con el color y trabajar el empaste del mismo”.

El tercer premio fue para Raimo Galí Munt, cuya obra fue reconocida por su capacidad para generar “un paisaje misterioso y una atmósfera inquietante” a partir de una vista cotidiana. El jurado valoró también su composición sugerente y el uso de una pincelada muy suelta, que permite que la obra cobre vida en la distancia.

El segundo premio correspondió a Julio Gómez Mena. En este caso, el jurado destacó la sobriedad y el dramatismo de la obra, así como su sólida composición y la soltura en el uso de la espátula. También subrayó el juego de luces, que aporta profundidad y guía la mirada del espectador a través del cuadro.

Finalmente, el primer premio fue concedido a Aitor Burgos Sanz. El jurado valoró que su obra actúe como “una ventana de Portugalete”, reflejando una vista significativa de la villa con un trabajo muy correcto. También destacó su carácter impresionista, la armonía del conjunto, la correcta perspectiva, la proporcionalidad lograda mediante una pincelada suelta y el sutil juego de luces empleado.

Las obras premiadas y finalistas del certamen se expondrán al público hasta el 19 de junio en el Centro Cultural Santa Clara.