La última exposición del Museo Rialia recibe un reconocimiento
UNOTA puso en valor la muestra de Dora Salazar por su compromiso con la creación plástica de las mujeres
La exposición ‘Dora Salazar. Mujeres de metal y papel’ de Rialia Industria Museoa, recibió el reconocimiento de la UNOTA por su compromiso y aportación a la creación artística en la figura de Dora Salazar (Altsasua, 1963), como figura destacada del arte vasco contemporáneo y del trabajo de las mujeres en las artes plásticas.
La UNOTA es una alianza internacional vinculada a la UNESCO y la ONU que reúne 12 organizaciones artísticas y científicas con presencia en distintos países del mundo representando las artes y las ciencias a nivel global. Su misión es promover la paz y el desarrollo cultural a través de la cooperación internacional en áreas como el arte, la educación, la ciencia y la cultura.
Desde UNOTA destacan la labor de Rialia Industria Museoa en la promoción del arte vasco contemporáneo en la Margen Izquierda del Nervión. Es la primera vez que Dora Salazar ha expuesto allí. Igualmente destacan el compromiso del museo con la creación plástica de las mujeres y espacialmente de aquellas cuyas trayectoria comenzó en la Facultad de Bellas Artes de la EHU y continúa en la actualidad.
Este reconocimiento se suma a la adhesión del Ayuntamiento de Portugalete al Código Ético del Turismo de Euskadi, una iniciativa que el municipio mantiene desde hace ocho años y que refuerza su compromiso con un modelo de turismo responsable, sostenible y respetuoso con el patrimonio, la cultura local y la convivencia.
La autora
Dora Salazar es una reconocida escultora vasca con una trayectoria artística centrada en la representación del cuerpo femenino y la identidad de la mujer, trabajando con materiales como hierro, bronce, cobre, escayola u hormigón. Su obra, que también incluye dibujo y pintura, destaca por su expresividad y por situar a la mujer y su entorno más íntimo como protagonistas.
La exposición reunió en Portugalete hasta el pasado 14 de junio casi medio centenar de obras seleccionadas por la propia artista. Las obras se distribuyeron por los cuatro pisos del museo. En la cuarta planta se presentaron paisajes inspirados en fotografías de sus paseos. La tercera planta acogió dos esculturas suspendidas de la serie ‘Princesas de cuerda’, mientras que la segunda mostró las denominadas ‘Piezas de salón’, que recuperan materiales como el bronce o la piedra. En la primera planta pudieron verse figuras realizadas con hilo de cobre y los bocetos de su conocida obra pública ‘Sirgueras’, situada junto a la ría en Bilbao.
La exposición se completó con diversas actividades culturales y educativas, así como visitas especiales con la propia artista.