Voluntarios impulsan cenas solidarias en el Merkatu para personas vulnerables
El proyecto, en el que colaboran comercios locales, asiste dos veces por semana a alrededor de 30 personas, a quienes además se acompaña en aquellos trámites administrativos que necesitan
El pasado mes de marzo surgió la iniciativa popular de ofrecer cenas solidarias en Portugalete, un proyecto surgido de la conciencia colectiva acerca de la necesidad de tantos y de crear puentes para desarrollar un proyecto que aglutinase a diferentes personas y necesidades. Todo ello con el fin de hacer valer los derechos sociales, empezando por responder a la necesidad urgente de crear un espacio para cenar de manera digna en Portugalete.
Las personas involucradas se reunieron con diversos colectivos e iniciativas que llevan años respondiendo a las necesidades de los migrantes y se iniciaron las actividades. La primera de ellas fue salir a la calle para saber el número exacto de personas que necesitan el servicio e invitarlos a acercarse al Merkatu. La segunda fue hablar con los comercios locales para contar con su colaboración. La tercera fue empezar a cocinar.
Las cenas se cocinan en el antiguo Merkatua. El 19 de mayo se ofrecieron las primeras cenas solidarias a 11 comensales y menos de dos meses después, asisten regularmente 30 personas que han encontrado, no solo un espacio para subsanar una necesidad básica, sino uno en donde se relacionan con otras personas, son escuchados y acogidos sin importar su género, nacionalidad o condición.
Otro punto importante del proyecto es que no pretende quedarse únicamente en la preparación de las cenas, sino que va más allá y espera acompañar a todo aquel que necesite información sobre sus derechos básicos o realizar trámites administrativos, como el empadronamiento o abrir una cuenta bancaria.
Desde el primer día, este proyecto ha contado con la colaboración de Porturaices, una asociación que brinda el acompañamiento integral a las personas extranjeras. Asimismo, el grupo motor de la iniciativa está compuesto por mujeres y hombres de Portugalete y de municipios cercanos que donan su tiempo y sus saberes. Desde aquellos que recogen los alimentos, donan mantas o acompañan en los trámites administrativos, hasta quienes dos veces a la semana cocinan los alimentos y los sirven a quienes se apuntan a las cenas. Todas estas contribuciones hablan del interés por el bienestar del otro y, más allá de eso, por el encuentro con personas que atraviesan momentos difíciles y que necesitan reconocimiento y dignidad en la misma medida.
Numerosos voluntarios
Algo que resulta especialmente esperanzador es la cantidad de personas que se han presentado como voluntarias para contribuir al proyecto y los comercios locales dispuestos a donar parte de sus productos. “Esperemos que este sea solo el inicio de un largo camino en el que muchos sigan encontrando un espacio amable, mientras avanzan en sus procesos personales y se integran a una sociedad cada vez más consciente de sus privilegios y de la necesidad de su compromiso en las causas sociales”, señalan los promotores de la iniciativa.
